Incineradora de Valdemingómez – Parque Tecnológico de Valdemingomez

1) ¿Que es la Incineradora de Valdemingómez?

Versión Oficial:

“También conocido como “Parque Tecnológico de Valdemingómez”, concentra desde 1978 todas las instalaciones de tratamiento de residuos urbanos de Madrid, a las que llegan las más de cuatro mil toneladas que se generan a diario en la cuidad.

La concepción del Parque Tecnológico de Valdemingómez y su desarrollo fueron diseñados 9 años antes de que entrara en vigor la Directiva Europea 2008/98/CE de 19 de noviembre, que obliga a recuperar todos los materiales y energía contenidos en los residuos, criterio de trabajo que el Parque Tecnológico de Valdemingómez ha sido pionero en incorporar.

Su objetivo esencial es procesar los residuos para aprovechar todo lo que se pueda recuperar de ellos y depositar los residuos no recuperables de forma segura en un vertedero.

Para cumplir este objetivo, sus centros cuentan con una amplia gama de instalaciones con distintas funciones. Estos centros son Las LomasLa PalomaLas Dehesas, y La Galiana, el complejo de Biometanización, además del Centro de Visitantes y cinco instalaciones educativas.

Aunque la población de Madrid ha crecido, año tras año, desde el año 2008, la cantidad de residuos generados por la ciudad ha disminuido. El ciudadano de Madrid, no sólo ha ido generando menos residuos, sino que, además, realiza cada vez mejor la separación selectiva en origen de sus residuos, en otras palabras, separa cada vez mejor en casa sus residuos. Esto y el incremento de eficacia en el tratamiento de residuos, ha ayudado a que la recuperación de los materiales reciclables haya aumentado de manera significativa.”

Incineración:

La incineración es un sistema de tratamiento de residuos sólidos urbanos (RSU) que se basa en la quema de éstos para su eliminación. El hecho de quemar las basuras no las hace ni desaparecer ni perder su poder tóxico. Mas bien todo lo contrario, un 30% de lo que se quema sale de la incineradora en forma de cenizas tóxicas, que deben depositarse en vertederos de seguridad. Otra parte acaba en la atmósfera contaminando el aire, el suelo y las aguas. Además, al quemar los residuos estamos impidiendo que entren de nuevo al ciclo de los recursos naturales. Si se extraen recursos y no se reponen acabarán agotándose. Desde el punto de vista energético es más recomendable reciclar la basura, ya que se ahorra cuatro veces la energía que producen las incineradoras.

2) ¿Dónde esta?

3) ¿En que nos afecta?

Efectos de la incineración en la salud

1- Introducción

Una incineradora es un horno para quemar todo tipo de basura. En teoría no se debería quemar los productos reciclables, pero en la práctica, a las empresas les interesa que las basuras contengan productos como papel, plásticos y madera porque facilitan la combustión en dichas instalaciones. Están dotadas de una serie de filtros y mecanismos para buscar las condiciones en que las emisiones perjudiciales para la salud sean mínimas, pero hay que tener en cuenta que el malfuncionamiento de equipos, errores en las operaciones manuales, reducciones en el coste económico y el mantenimiento o limpieza inadecuadas aumentan las emisiones tóxicas ambientales más allá de los niveles teóricos y de los permitidos por las autoridades competentes, a veces en cantidades elevadas (1, 2, 3, 4, 5, 6). Andorra es el caso más claro, con una incineradora que cerró su gobierno por emisiones tóxicas de más de mil veces lo permitido por la legislación.

El objetivo del presente artículo es comentar los resultados de estudios epidemiológicos publicados en la literatura médica, con el fin de que dichas informaciones sean conocidas por las personas que habitualmente no leen ese tipo de artículos especializados.

2- Principales sustancias producidas por una incineradora

Fundamentalmente, hay tres fracciones: cenizas, escorias y gases emitidos por la chimenea. Las dos primeras son residuos tóxicos con contenidos muy altos en dioxinas y metales pesados que deben llevarse a vertederos tóxicos, que a la larga serán contaminantes (5). Los gases emitidos por la chimenea contienen las siguientes sustancias:

  • Materia particulada o micropartículas: es el campo más investigado. Las partículas más finas, “respirables”, en particular aquellas con un tamaño menor 0.1µm, denominadas ultrafinas, no son frenadas por los mecanismos de protección del sistema respiratorio y llegan a los alveolos pulmonares y torrente sanguineo, resultando así lesivas para la salud humana. Se relacionan con enfermedades del aparato respiratorio como asma e incremento de mortalidad prematura por enfermedades respiratorias y del corazón. Un problema serio de las incineradoras es que la mayoría de las partículas que se forman son ultrafinas y los filtros de las incineradoras son incapaces de retenerlas (5). Está documentado un incremento de la mortalidad por mínimos aumentos de en las micropartículas en el ambiente (6).
  • Gases atmosféricos: Son tres los principales gases emitidos por las incineradoras con efectos nocivos sobre la salud humana.
    • óxidos de nitrógeno: el nítrico (NO), que es el gas liberado mayoritariamente, se oxida rápidamente a nitroso o dióxido (NO2), que es el responsable de su toxicidad. Puede producir diversas patologías, dependiendo de su concentración: edema pulmonar, neumonía, bronquiolitis obliterante y enfisema (6).
    • Aerosoles ácidos: englobados en las micropartículas, en niños se asocian directamente con efectos adversos sobre el aparato respiratorio (6).
    • Anhídrido o dióxido carbónico (CO2). Efecto invernadero (6).
  • Metales Pesados: debido a la mejora en las tecnologías, los niveles de metales pesados que se liberan, a excepción del mercurio, han disminuido considerablemente en la última década. No obstante, su toxicidad es muy grande, y como ocurre con las dioxinas, una reducción de los niveles de metales pesados en los gases de chimenea, implica el correspondiente aumento de estos niveles en las cenizas, que en último término contaminarán el medio ambiente donde se depositen (5).
  • Dioxinas, furanos y policlorobifenilos: no existen en la naturaleza, salvo por incendios forestales o erupciones volcánicas. Se forman en procesos de combustión por debajo de 800º. Se destruyen por encima de esa temperatura, pero al enfriarse se vuelven a sintetizar. Las dioxinas son productos no deseados de una amplia gama de procesos industriales. En palabras de la Organización Mundial de la Salud: «las dioxinas son “delincuentes de repetición” para el medio ambiente. Tienen la dudosa distinción de pertenecer al “club de la docena sucia” – grupo especial de peligrosos productos químicos conocidos como contaminantes orgánicos persistentes… Debido a su capacidad para disolverse en grasas y su estabilidad química… Su vida media en el cuerpo es, como promedio, de siete años. (Vida media: tiempo en el que la concentración en sangre se reduce a la mitad). En el medio, las dioxinas tienden a acumularse en la cadena alimentaria. Cuanto más arriba se va en la cadena alimentaria, mayor es la concentración de dioxinas… La exposición a corto plazo de las personas a altos niveles de dioxinas puede resultar en lesiones de la piel, como cloracné y oscurecimiento parcheado de la piel, así como alteración de la función del hígado… En términos de emisión de dioxinas al medio, las incineradoras de residuos sólidos son los peores culpables. No se eliminan fácilmente sin contaminación del medio ambiente y las poblaciones humanas. Los fetos son los más sensibles a la exposición a dioxinas. Los recién nacidos pueden ser también más vulnerables a ciertos efectos».(10) «Otras dioxinas y furanos se ha demostrado que son también potentes promotores de tumores» (11) “En las personas, tras consumo accidental de alimentos contaminados con policlorobifenilos, se ha observado lesiones a nivel de la piel, en el hígado, bronquitis crónica, inmunosupresión, efectos hormonales, neuropatías y efectos en niños nacidos de madres expuestas, como prematuridad, efectos endocrinológicos y neuroconductuales (retraso de maduración y peor desarrollo cognitivo en la infancia) y defectos de audición” (11). Trabajos confirman estos datos (12). Los ciudadanos del Estado español ingieren un promedio de estos compuestos superior a la ingesta diaria tolerable recomendada por la OMS (6, 10, 11, 13).
  • Hidrocarburos policíclicos aromáticos: los benzopirenos, productos de la combustión del papel, son los principales responsables del cáncer de pulmón debido al tabaco. También producen alteraciones hematológicas (anemia aplásica) y dermatológicas. Con ellos se han observado los efectos mutagénicos antes citados (6).
  • Productos desconocidos. Numerosos. Se estima que pueden ser tan tóxicos como los conocidos (EPA, Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos).

3- Principales riesgos de salud documentados en población que vive alrededor de incineradoras y/o trabajadores de las mismas

  • La revisión de impacto en salud de la incineradora realizada en 2004 concluyó.
  1. Tumores malignos:
    1. Todos los cánceres combinados, estómago, colorrectal, hepático y pulmonar (14, 15, 16, 17)
    2. Sarcomas de tejidos blandos y linfomas (16, 18, 19, 20).
    3. Cáncer y leucemias infantiles (16, 21).
    4. Cáncer de mama para mujeres con determinada dotación genética (22).
    5. Transmisión de riesgo por alimentación (23,24, 25).
  2. Malformaciones congénitas:
    1. Labio leporino y paladar hendido (26).
    2. Anomalías congénitas letales, en particular espina bífida, defectos cardíacos, mortinato y anencefalia (16, 27).
  3. Alteraciones hormonales en niños:
    1. Hormonas sexuales (28, 29);
    2. Hormonas tiroideas (30).
  4. Aumento de mortalidad general: (31) Estudio japonés que encuentra aumento de mortalidad alrededor de las incineradoras, pero descarta que sea debida a éstas tras ajustar por nivel socioeconómico, conclusión también sorprendente dada la ausencia de bolsas de pobreza en aquel país y su esperanza media de vida, la más larga del mundo.
  5. Trastornos pulmonares: (32) (trabajadores).
  • Tras la actualización bibliográfica hasta noviembre de 2015, en la que hemos priorizado las revisiones de calidad, podemos seguir afirmando que, la incineradora en un radio de hasta 10 kilómetros, se asocia con:

Aumento de riesgo de cáncer de hasta 3.5%, como el Linfoma no hodgkiniano, estómago, colorrectal, hígado, pulmón (33) y laringe (34).

Aumento de mortalidad por cáncer, según un estudio de calidad realizado en España (35), especialmente por tumores en pleura, estómago, hígado, riñón, ovario, pulmón, leucemia, colorrectal y vejiga, con diferente impacto por sexos.

Aumento de mortalidad general y cardiovascular en mujeres, según una revisión narrativa (34).

Con respecto a las malformaciones congénitas se verifica un exceso de riesgo en la aparición de labio leporino (33), así como defectos de tracto urinario (33, 34, 36), espina bífida, defectos cardíacos (36).

4- Conclusión

Queda establecida la relación existente entre emisiones gaseosas y residuos tóxicos y sus efectos perjudiciales para la salud humana.

Con los conocimientos actuales y el principio de prudencia que debería guiar todas las decisiones que afecten a la salud pública, deberían investigarse otros métodos de gestión de residuos.

¿Hay alternativas?

Siempre hay alternativas.

Lo primero de todo es hacer un análisis de la realidad, es decir, hacer un diagnóstico realista, debemos preguntarnos, ¿hay o no un problema? y sobre esta pregunta debemos definir exactamente a que problema nos enfrentamos. Una vez identificado debemos centrarnos en las soluciones y viabilidad. En paralelo para poder caminar en el activismos es primordial sentirnos motivados y capaces de cambiar el entorno, y una vez nos hayamos cargado de energía positiva y verde, debemos trazar una estrategia. Para no alargarme en el couching activista, debemos hacer un pequeño DAFO (Debilidades Amenazas Fortalezas y Oportunidades), en el que tengamos presente el catalogo de recursos de los que podemos disponer, los amigos naturales y las palancas que hacen que se multiplique la acción de nuestro esfuerzo.

Volviendo a la pregunta inicial y dejando atrás el pensamiento individual, ¿hay Alternativas? En el caso de Madrid no es que hayan alternativas a la IRU (Incineración de Residuos Urbanos) sino que en este sentido la ciudadanía de Madrid ya ha dado algunos pasos adelante básicos muy importantes, desde 2007 año tras año se ha reducido los residuos (Fuente:Web Ayuntamiento de Madrid)

Evolución en la generación de basura

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Pero con nuestra salud y con el medio ambiente no se juega y no podemos ser conformistas, tenemos que aspirar a que esta reducción sea la máxima posible, tenemos que tener por objeto que la incineración sea cosa del pasado. En este sentido, la ciudadania cada vez recicla más y mejor, lo que hace que cada vez sea menos necesario recurrir a la incineración para acabar con los residuos. Por otro lado el Ayuntamiento de Madrid acaba de implantar/ lanzar la prueba piloto del cubo de basura marrón para la recogida selectiva de exclusivamente los residuos orgánicos, estamos seguros que la ciudadanía estará a la altura.

Todas estas buenas noticias nos invitan a ser positivos y tenemos el palpito que caminamos por el buen camino. Pero en un barrio como el nuestro, que tiene que soportar/sufrir en sus propias carnes la incineración en la puerta de  casa, tenemos la obligación de ser mucho mas tajantes y ambiciosos, y aun más si cabe teniendo en cuenta el carácter reivindicativo y rebelde del vallecano, animal ibérico en peligro de extinción. Nuestro objetivo es que Madrid sea pionera y revolucionaria en lo que a residuos urbanos se refiere, nuestro objetivo no puede ser otro que “Residuos 0”. En este sentido hay otras ciudades de nuestro entorno cómo Milan y San Francisco que han puesto en practica políticas encaminadas a conseguir dicho objetivo. Poniendo el foco en la ciudad de San Francisco:

En San Francisco se apostó por un modelo de recogida de tres flujos en lo que a residuos urbanos se refiere: reciclables, compostables y resto.

Por otra parte, se estableció un programa específico para residuos especiales y para los residuos de la construcción
Fuente San Francisco Residuos

+ Ordenanzas municipales coherentes con el modelo.

+ Incentivos a los ciudadanos y a las empresas.

+ Red de plantas de compostaje, con plantas de digestión y depuradora de agua, junto con campañas para fomentar la creación de compost en entorno escolar domestico y de barrio.

+ Creación de empresas que gestionan el compost involucrando a agricultores, y empresas de jardinería y viveros cerrando el ciclo de la materia orgánica. (Fuente San Francisco Residuos)

Por todos estos motivos tenemos razones mas que de sobra para reflexionar sobra la incineración y su repercusión en la salud, sobre el modelo de gestión de residuos, sobre como la incineración afecta al medio ambiente. Por todo ello pedimos al Ayuntamiento de Madrid que haga suyas nuestras reflexiones y que vea este movimiento como un aliado natural para crear, implantar y concienciar sobre la gestión de residuos de Madrid.

Fuentes:

http://www.madrid.es/incineradora-Valdemingomez

http://www.greenpeace.org/la-incineradora-de-valdeming-m.pdf

http://www.gipuzkoazz.com/zerozabor/eoit-geis-sanitarios-gipuzkoanos-en-contra-de-la-incineracion-de-residuos/

http://www.iresiduo.com/blogs/juan-mateo-horrach/otros-modelos-gestion-residuos-san-francisco-usa